Los alumnos del colegio Sociedad Escolar y
Deportiva Alemana (Sedalo), de Lanús, que en agosto se habían burlado de
estudiantes judíos de la escuela ORT durante una fiesta de disfraces en un
boliche de Bariloche, ayer visitaron el Museo del Holocausto. “Fue una jornada
muy positiva”, le explicó a Clarín, satisfecho, Gustavo Mehadeb Sakkal,
director del Museo. “Con esta visita, los chicos tomaron conciencia de la
tragedia que provocó el nazismo. Se los vio arrepentidos por lo que hicieron. Y
se fueron muy emocionados”, agregó.
Acompañados por la directora, Silvia Fazi,
más de 40 alumnos del Sedalo llegaron a la sede de Montevideo al 919 a las
10.30 y se fueron casi tres horas más tarde. Del recorrido por las distintas
salas del museo también participaron el embajador de Alemania en la Argentina,
Graf von Waldersee, el juez Franco Fiumara y Eugenia Unger, de 90 años y
sobreviviente del Holocausto. “Eugenia les habló a los alumnos del colegio
alemán sobre la importancia de vivir en paz. Fue un discurso conmovedor. Y
terminaron todos abrazados”, siguió Mehadeb Sakkal.
También, como parte de las actividades
diseñadas para que los chicos “reparen su error”, se comprometieron a hacer un
trabajo especial “sobre la Shoá (así también se le llama al asesinato de seis
millones de judíos a manos del nazismo), que será exhibido próximamente en el
Museo”.
Además del Museo del Holocausto, en la
organización de esta especie de “probation” también estuvieron involucrados la
DAIA y la Secretaría de Derechos Humanos. “Lo armamos entre todos. Creímos que
ésta era la mejor manera de entender cuál fue la equivocación”, sumó el
director del Museo.
-¿De la actividad participaron los alumnos
de la ORT?
-No, ellos no estuvieron.
-¿Sobre los chicos del Sedalo pesa alguna
causa judicial?
-No, ninguna.
En agosto, en la discoteca Cerebro, un
grupo de alumnos del colegio Sedalo provocó a chicos de la ORT: se pintaron
cruces esvásticas y se pusieron bigotitos a lo Adolf Hitler. Y terminaron a las
trompadas. “Estábamos en el boliche y notamos que un chico estaba en cueros,
con cruces esvásticas pintadas en el pecho y en la espalda”, contó Dan, alumno
de la ORT, en aquel momento. Y agregó que enseguida les avisaron a los
coordinadores. “A nosotros no nos alcanzaba con que les borraran las cruces,
porque era grave: seguían insultándonos, nos decían judíos de mierda”, agregó.
“Quiero pedir disculpas públicamente por
los hechos acontecidos por alumnos de nuestro colegio, y expresar nuestro más
alto repudio a este tipo de actitudes”, dijo el presidente del Sedalo, Orlando
Rockstroh, que ayer también estuvo en el Museo del Holocausto.
Lección de paz para los egresados que se burlaron del judaísmo en Bariloche
28/Sep/2016
Clarín